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Asfixiado por el bullying

abril 29th, 2013 | Escrito por Nicolás Lúcar in Punto Final - (0 Comentarios)

Un niño que ha perdido las ganas de vivir. El abuso de un compañero de clase y la negligencia de las autoridades del colegio han convertido su vida en una pesadilla.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130428/asfixiado-por-el-bullying-bloque2

Punto Final pudo conversar con el presidente de la República desde Palacio de Gobierno. El mandatario confirmó el interés en la compra de Repsol, negó estar pensando en las elecciones de 2016 y afirmó que tomará una decisión sobre el indulto una vez lea el informe de la Junta Médica.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130428/ollanta-humala-la-entrevista-bloque1

Hazme lo que quieras

abril 26th, 2013 | Escrito por Nicolás Lúcar in Punto Final - (0 Comentarios)

Todo ocurrió en Lima, en una Lima que me deslumbraba por sus progresos y su modernidad, una Lima a la que no iba hacía tres años y echaba de menos.

Jaime Bayly,Un hombre en la luna
http://goo.gl/jeHNR

Nicolás Lúcar, Silvia y yo estábamos comiendo en un restaurante que había elegido Nicolás. Comimos rico, Nicolás invitó, fue muy caballeroso. Al salir, le dije: Admiro que hayas sido capaz de reinventarte en televisión. Me miró con desconfianza. Creyó que estaba siendo cínico. Pero se lo dije con franqueza. Le dije: Yo sé que te peleaste con tu suegro Crousillat. Yo estuve allí. Yo vi la pelea. Yo fui una tarde a las oficinas de los Crousillat en el centro de Miraflores (qué cantidad de guardaespaldas tenían) y te vi sentado allí, resignado, con cara de circunstancias, esperando a que te recibieran tu suegro y tu cuñado. Estuvieron conmigo más de una hora. Les dije que no debían apoyar la candidatura de Fujimori el 2000, que lo inteligente era que Fujimori postulase al Congreso y Tudela fuese el candidato presidencial. Se rieron, no me hicieron caso, me dijeron que lo que yo proponía “no era viable”, que ellos apoyarían a Fujimori en cualquier caso, punto. Les pedí que te recibieran. Me dijeron que no. Se ofuscaron. Uno de los dos dijo: Ese huevón nos ha traicionado. Fui testigo de que estaban molestos contigo y no querían que volvieras a la televisión porque no confiaban en ti.

Afuera, en la calle, esperando un taxi porque Nicolás no podía llevarnos de regreso a casa, le dije: No admiro tus años en el canal 4 en los noventas. Admiro lo que has hecho estos últimos años. Caíste muy bajo y no te rendiste y poco a poco, primero en el 4 con tus cuñadas, luego en el 9 compitiendo ferozmente conmigo y llamando al gerente del 2 a quejarte y lloriquear porque a veces te ganaba, ahora en el 2, lograste levantarte y volver a tu día y tu horario, domingos ocho de la noche. Tiene mucho mérito que te hayas levantado y ahora estés arriba. Te respeto por eso, Nicolás. Tiene mérito lo tuyo.

–Un taxi –anunció Silvia.

Un carrito viejo se detuvo. Lo manejaba un muchacho con aire de malandrín. Nos despedimos de Nicolás con un abrazo. Me preguntó si iba a ser candidato. No lo sé, no lo creo, lo veo difícil, le dije, y subimos al taxi.

El conductor era un muchacho atractivo: el pelo negro, los ojos turbios, las cejas pobladas, la cara tensa, sospechosamente tensa, pero, a mis ojos, tentadora, insólita para un taxista de Lima. Estamos con suerte, pensé. Estaba por comenzar un partido de fútbol. Teníamos prisa por llegar a casa y verlo. Silvia era más fanática del fútbol que yo, no quería perdérselo por nada, le dijo al taxista que se apurase.

Pero el taxista manejaba lento y de pronto abrió la guantera y sacó una pistola y la dirigió hacia mí y dijo:

–Necesito plata. Necesito que me ayuden. Vamos a un cajero automático.

Yo no me asusté porque un chico guapo con una pistola, encañonándome, me pareció una imagen preciosa, levemente erótica. Cómo extrañaba esto, que un hombre me desease aunque solo fuera por dinero, pensé. Y estuve muy tranquilo, aplomado, sin asustarme. Le dije no me apuntes, tranquilo, te vamos a dar plata, deja el arma, confía en mí. No dejó de apuntarme. Insistió en ir a un cajero. Le expliqué que no podía sacar plata en Lima, que toda mi plata estaba fuera del Perú, en cuentas escondidas en las Islas Vírgenes Británicas, Tortola, como me enseñó el gran tío Bobby.

–Vamos a mi casa, allí te daremos la plata, pero maneja más rápido porque va a comenzar el partido –le dije.

Entendió. Me miró con un rastro de afecto. Confió en mí. Pero ahora Silvia manejaba y él y yo (yo no sabía su nombre y veía sus labios y pensaba que podía ser saludable besarlo) estábamos atrás, él con la pistola, jugando con la pistola, apuntándome innecesariamente. A mí los hombres pistoleros, que me apuntan, no me intimidan, me atraen, le dije con una sonrisa y él se cohibió y no guardó la pistola pero dejó de apuntarme.

Llegando a la casa, al bajar, pasó un auto con tres o cuatro señores con aire de ejecutivos importantes, un auto de lujo, señores cincuentones con pinta de coqueros borrachosos. Se detuvieron y el que manejaba le dijo a mi amigo el secuestrador:

–¿Qué carajo haces aquí? ¿Por qué no estás en la universidad? ¿Y qué haces con el maricón de Baylys?

–Señor, por favor, modere su lenguaje, más respeto –intervine, con aire de candidato.

–Ya voy a la universidad, papá –dijo, sumiso, el taxista ladrón.

Yo lo quise más. Pensé: tienes un papá crápula, abusivo, homofóbico, ahora entiendo todo. El auto se alejó, menos mal. Le dije: espéranos acá, ya salgo con la plata.

–Si no sales, entro y te mato –me amenazó, pero no le creí, me enterneció, y se lo dije:

–No digas tonterías. Espera tranquilo. Me caes bien. Ya salgo con lo tuyo.

Entramos, Silvia se despreocupó del asunto y se sentó a ver el partido, jugaba la selección peruana, la amé por eso. Yo saqué dos mil dólares, salí y se los entregué discretamente al chico cuyo nombre no sabía.

–¿Está bien así? –le pregunté.

–Sí, perfecto, gracias –dijo él.

Yo lo trataba con cariño porque realmente le había tomado cariño (es muy fácil querer a alguien que te gusta, no tiene mérito).

–¿Por qué no vienes mañana por la tarde y nos esperas en esta esquina y salimos a dar una vuelta y te doy más plata? –le propuse.

–Perfecto, mañana, ¿a qué hora? –sonrió.

–Tres de la tarde, la hora en que despertamos –le dije.

Se fue contento. Volví a la casa y me senté a ver el partido. Silvia me miró con amor, con ternura. Me dijo con la mirada: qué putito eres, te amo por eso, porque me coges como un machito como nadie me ha sabido coger así de bien, pero cuando se te aparece un chico lindo te sale el putito. Todo bien, mi amor. Yo te amo así, machito y putito.

Al día siguiente salimos por la tarde con la plata para el taxista ladrón. Estaba esperándonos con una chica linda. La chica linda quería levantárselo. Pero él no quería irse con ella. Le pedía que se fuera, le decía que tenía que salir con nosotros.

–¿Tú eres amigo de Baylys? –se sorprendió la chica, que era muy flaca, muy refinada, seguramente loquita de las fiestas electrónicas y el éxtasis y el agua en botella.

–Sí –dijo mi amigo el secuestrador.

Salimos los tres. Silvia manejaba. Lima me parecía más moderna, más ordenada. Estábamos en Miraflores, cerca de la huaca Juliana, cerca de la casa de mi madre. Silvia se perdía. Yo le pasaba la plata a mi amigo en el asiento de atrás. Estaba muy guapo. Lo deseaba mal. Propuse ir a la casa a tomar algo. Pero Silvia se perdía, no sabía cómo volver a la casa, la amé por eso, tú siempre estás perdida, le dije, y le avisé en qué calle debía doblar.

Llegamos a la casa. Poco después estábamos en la cama. Me quité la ropa y me eché, muy pasiva guatona, era la fama que tenía. Mi amigo el ladrón se echó a mi lado y me miró con ganas. Silvia miraba todo con gran fascinación. Mi amigo empezó a tocarme suavemente el pecho, las tetillas (cómo sabes que es allí donde debes tocarme, cabrón) y luego las piernas. Y yo temblaba, me deshacía, y a la vez pensaba: No seas tan putito, no te entregues así, que no se te ponga dura, que no se te ponga dura. Y Silvia me miraba con cara cómplice pero como diciéndome: Casi mejor si no se te pone dura, amor.

Yo traté realmente de que no se me pusiera dura. Pero el chico era muy guapo y, fue inevitable, algo superior a mí, se me puso dura, y él comenzó a tocarme allí, a friccionarme, a llevarme al territorio de los putos perdidos que tanto extrañaba. Silvia me miró y me dijo: todo bien, yo sabía que esto iba a pasar, disfrútalo, bebé, a mí me encanta mirarte así. Y yo cerré los ojos, me abandoné al deseo y le dije al taxista ladrón del que me había enamorado:

–Hazme lo que quieras, huevón.

Fuente: Peru 21. http://peru21.pe/impresa/hazme-lo-que-quieras-2127533

El 21 de abril de 2013, el programa Punto Final de Frecuencia Latina TV denunció que el reportero  Roberto Ramírez y sus camarógrafos, Jorge López y Orlando Cánepa, recibieron amenazas de muerte,  tras haber propalado una semana antes un vídeo que compromete en actos de corrupción al alcalde provincial de Talara, Rogelio Trelles, quien además interpuso una acción de hábeas corpus para impedir, sin éxito, que se propale una segunda parte del reportaje.   El espacio en mención se emite desde Lima, capital del país.

La denuncia la hizo pública el director y conductor de Punto Final, Nicolás Lúcar, antes de emitir el reportaje “Corrupción en Talara” y anotando que el hábeas corpus al que calificó de “vergonzoso” Trelles lo presentó en un juzgado del Callao, Lima. Talara es una provincia de la Región Piura, al norte del Perú, conocida por tener los asientos, plantas extractoras y procesadoras de petróleo más importantes del país.

La primera parte del reportaje de Ramírez muestra un video, filmado con cámara escondida, en que el Trelles conversa con un contratista sobre la suma 210 mil soles que se habría pagado –a modo de soborno- por la adjudicación de una obra, pero en el que además el alcalde reconoce otras dos fuertes sumas, S/. 70 mil y S/. 85 mil, que habría recibido como pagos irregulares.

Pese a la contundencia de las pruebas y a que se esperaba una acusación más frontal de parte del Ministerio Público, al alcalde Trelles se le ha abierto apenas una investigación preliminar que debe tomar 40 días. La investigación la tiene a cargo un fiscal cambiado unos días después de la emisión del explosivo reportaje, Pedro López, quien más bien ha pedido por escrito al periodista le alcance el material exhibido y verbalmente le ha insistido dos veces que revele el nombre de su fuente, desconociendo la reserva del secreto profesional.

Roberto Ramírez contó al IPYS que desde la primera vez a Talara recibía de parte de sujetos que caminaban cerca de él y sus camarógrafos, amenazas de que se cuidaran porque les iban a hacer daño saliendo del hotel donde se hospedaban. Incluso de una motocicleta un sujeto se les acercó con un ademán como queriendo sacar un revolver de su chaqueta pero que al final fueron papeles con nombres de supuestos periodistas que trabajarían al servicio del investigado alcalde.

Para el abogado asesor del IPYS, Roberto Pereira,  la vía procesal que supone el habeas data que ha usado Trelles  no es la correcta para discutir el derecho al honor;  pero el solo hecho de pretender impedir la difusión de contenidos y que no se le investigue periodísticamente como autoridad, es manifiestamente ilícita, pues supone censura previa, una clara afrenta a la libre expresión.

El reportaje de Adolfo Bolivar nos muestra el talento en las calles. Nuestro Peruano Promedio recorrió la ciudad de Lima en la búsqueda de nuevas promesas del canto, dignas de participar en el reality ‘Yo Soy’.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130421/yo-soy-un-peruano-promedio-bloque10

El reportaje de Adolfo Bolivar nos muestra el talento en las calles. Nuestro Peruano Promedio recorrió la ciudad de Lima en la búsqueda de las promesas del canto dignas de participar en el reality ‘Yo Soy’.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130421/psiquicos-buscando-gente-con-poderes-bloque9

Escuela de mozos

abril 26th, 2013 | Escrito por Nicolás Lúcar in Punto Final - (0 Comentarios)

Un centro de estudios en Ventanilla está cambiando la vida a los jóvenes meseros. El reportaje de Ornella Palumbo describe la innovación en la calidad de servicio de los restaurantes del boom gastronómico peruano.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130421/escuela-de-mozos-bloque8

Usando el dinero de los más pobres compraron 1000 motos de las más caras del mercado para tenerlas abandonadas en depósitos desde hace cinco meses.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130421/escandalo-en-juntos-bloque7

Corrupción en Talara

abril 26th, 2013 | Escrito por Nicolás Lúcar in Punto Final - (0 Comentarios)

Tras el contundente video que prueba la corrupción del alcalde, los empresarios que le pagaron lo cuentan todo. El reportaje de Roberto Ramírez muestra la explosión en Talara luego de la denuncia contra su autoridad edil: Rogelio Trelles.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130421/corrupcion-en-talara-bloque6

Familia en Guerra

abril 26th, 2013 | Escrito por Nicolás Lúcar in Punto Final - (0 Comentarios)

Lanzallamas en mano una familia entera se enfrenta a más de cien policías y decenas de matones que pretenden desalojarlos de la casa que construyeron con sus  manos.

http://www.frecuencialatina.com/puntofinal/emisiones/20130421/familia-en-guerra-bloque5